4 de septiembre de 2016

Estaciones

El nuevo verano no permitirá el silencio
que escapa de los recónditos rincones de mi cordura

como una banda fúnebre
sus condiciones climáticas tocarán la marcha de la realidad
la vuelta a la realidad

El viejo otoño no se demorará entre mis cojines
su despedida será como una verdad
de esas dichas a quemarropa 

tal vez ya no merezco el sonido de las hojas quebrándose bajo mis pies
y no merezco ser besado por la noche con su voz fría en la espina dorsal
solo la verdad atormentándome con sus ojos de luciérnaga

La sutil primavera será sólo el preludio de la ópera de una voz quebradiza 
una ópera contra las sombras de un desierto de ánimas sordas
un muro se levanta entre mis pupilas y la noche 
nunca las estrellas sintieron tanta angustia

El invierno nos encontrará sentados frente a la misma hoguera
si me vienes a ver… verás que soy testimonio de una historia de libros antiguos
retrato de un barco que se asomó demasiado al borde del mundo
evidencia de alas de cera derretidas y aves en picada contra los espectadores
vestigios de un hombre de otros tiempos - otros horizontes - otras estrellas

Tomaría un tren esta tarde
el expreso del tiempo
y me bajaría en una estación olvidada
a la sombra del faro de Alejandría.





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